El programa de Defensorías de niños, niñas y adolescentes de la Fundación Social Bolívar (presidida por la primera combatiente, Nidia Escobar de Rangel), es un servicio de interés público y gratuito, que se encarga de velar por el bienestar superior del niño, ofreciendo confidencialidad, orientación, participación y fortalecimiento de los lazos familiares; es así como la pareja gubernamental del estado Bolívar muestra su compromiso e interés con el futuro de la Patria Socialista.
Gracias al apoyo de la Gobernación de Bolívar, actualmente, están en funcionamiento seis defensorías pertenecientes a la Fundación Social Bolívar (FSB), tres de ellas están situadas en el municipio Caroní, en el Centro de Rehabilitación Integral Mundo de Sonrisas, en el Ambulatorio de Manoa y Luz de la Esperanza (Core 8), en el municipio Heres, están ubicadas en el Centro de Rehabilitación Integral Mundo de Sonrisas y en la Emergencia Pediátrica del Hospital Ruiz y Páez, mientras que en el municipio Gran Sabana está la Defensoría Chirike que se encarga de brindar atención a la población indígena.
El equipo de trabajo del referido programa, trata cada caso apegándose a la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopnna), encargándose de orientar y prestar apoyo interdisciplinario a situaciones familiares, buscando la conciliación entre los miembros del grupo familiar para que establezcan acuerdos en materias como: obligación de manutención, régimen de convivencia familiar, reconocimiento voluntario de filiaciones, salud, educación, deberes, entre otras.
Ofrece herramientas de apoyo
Para la gestión del gobernador Francisco Rangel Gómez, es una premisa brindar bienestar a las familias bolivarenses; gracias al programa de Defensorías, diariamente se atienden numerosos casos de violencia intrafamiliar, con el propósito de ser intermediarios para lograr la conciliación y obtener resultados positivos.
La Dra. Nancy Blanco, defensora, de la FSB, explicó las diferentes funciones para proceder y atender a cada una de las personas que acuden con un problema intrafamiliar; señaló que a través de diferentes charlas realizadas en las comunidades, Bases de Misiones Socialistas, Consejos Comunales, escuelas y liceos, se forman y capacitan a las parejas sobre los deberes y derechos del núcleo familiar y prevención de violencia intrafamiliar, basándose tanto en la Constitución Nacional como en la Ley Orgánica del Niño, Niña y Adolescente (Lopnna); además señaló que cada martes y jueves se dedica una hora a cada caso con presencia de los afectados para ser instruidos.
De igual modo expuso que generalmente quien acude a solicitar ayuda es la mujer, que regularmente se dirige a los Defensores Comunitarios del estado Bolívar en busca de una solución al problema que le asecha; en Caroní, estos defensores están situados como órgano primario en el Módulo de Manoa, San Félix.
Trabajo revolucionario en equipo
Cuando existe evidencia de maltrato verbal, psicológico y físico, el caso es remitido a médicos especialistas del Distrito Sanitario número 2 del estado Bolívar, quienes a través de una evaluación médica determinan el daño causado y remiten a la víctima hacia el especialista que requiera, bien sea psicológico o de alguna otra área que se le atribuya.
En caso que identifiquen síntomas de violencia física, interviene el Ministerio Público y se inicia el proceso judicial, bien sea violencia de género o si en tal caso el agraviado es el menor.
La abogada Nancy Blanco informó que la denuncia puede realizarse de forma oral o escrita, con o sin la asistencia de un abogado, ante cualquiera de los organismos públicos y puede ser formulada por la víctima, parientes consanguíneos afines, personal de salud de las instituciones públicas, consejos comunales, defensorías o cualquier otra persona o institución que tuviere conocimiento de los hechos punibles.
Blanco, hizo un llamado de atención a cualquier integrante del grupo familiar, que si experimenta o identifica alguna característica del ciclo de violencia, acudan de inmediato a cualquiera de las oficinas antes mencionadas, a fin de evitar que ocurra un daño que lamentar.