Cada 5 de septiembre, se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena; desde el año 1983 en este día se rinde homenaje a todas las mujeres indígenas originarias que dieron su vida por sus familias y a las que se entregaron en cuerpo y alma.
Se estima que un 2,8% de la población de Venezuela pertenece a pueblos originarios, calculando que son 34 grupos que mantienen su cultura propia, radicalmente diferente a la cultura legada por el período de colonización española.
El estado Bolívar es hogar de varios grupos étnicos originarios del país. Entre los grupos principales se encuentran los Pemones, los Yekuana, los Sanemá, los Panares, los Hotis y los Piaroas. Todos estos grupos hablan sus propios idiomas, aunque la mayoría también habla el castellano.
Revolución comprometida
Gracias a la gestión del Gobernador Francisco Rangel Gómez, las mujeres indígenas en la entidad han tenido mayor relevancia y han sido tomadas en cuenta en todos los ámbitos posibles, a fin de retribuirles tantos años de aislamiento social.
A través de diferentes programas sociales, direccionados desde la Gobernación de Bolívar se brinda bienestar y salud a diferentes comunidades indígenas, en las que se apoya totalmente a la mujer.
De acuerdo a la información aportada por la licenciada Mayelis Lara, directora de Desarrollo Social de la Gobernación de Bolívar, se han realizado jornadas de atención médica, alimenticia, cursos socio-productivos, cedulación, entre otras para dar su mano amiga a aquellas mujeres indígenas que residen en las comunidades más recónditas del estado.
“Hemos llegado a comunidades por vía aérea, como Canaima, sólo para brindar los mejores beneficios a la mujer indígena. De verdad que han sido muchas las comunidades indígenas a las que la Gestión Rangel ha llevado bienestar social”, señaló.
No obstante, a través de la Fundación Social Bolívar (presidida por la primera dama combatiente, Nidia Escobar de Rangel), existen valiosos programas que desarrollan un sinfín de actividades en pro de la mujer, llevadas a cabo para contribuir con el bienestar social y familiar.
La Gerencia de Salud de la referida institución, lleva entre sus alas el programa Mujer Vida y Futuro, el cual tiene como objetivo promover la planificación familiar, a través del uso de anticonceptivos y la esterilización, hasta la fecha se han otorgado más de 7 mil 130 beneficios, de los cuales las comunidades indígenas han gozado de estos logros. Asimismo, destaca la entrega de enseres, becas y aportes económicos por parte de la Gerencia de Asistencia Social, encargándose de dar respuesta oportuna a las necesidades del pueblo indígena bolivarense.
Ray Gil, Gerente de Salud, aseguró que a través de la Fundación Social Bolívar se han coordinado múltiples jornadas en las que han resultado beneficiadas las mujeres indígenas, “en este año hemos atendido las poblaciones de Maripa y Caicara, sin embargo a lo largo de estos 12 años de gestión, hemos llevado atención de primera con los operativos de Mundo de Sonrisas Móvil, Mujer Vida y Futuro y atención odontológica a todas las comunidades indígenas del estado Bolívar”, destacó.
El Instituto Autónomo Regional de la Mujer “Mamá Rosa”, otra institución de carácter social presidida por Nidia de Rangel, recientemente ha realizado jornadas de capacitación para la comunidad indígena San Francisco de Yuruani , llevando el mensaje de igualdad de género y recordando el valor que se merecen, siempre respetando sus leyes aborígenes.
Para la abogada Rebeca Núñez, directora de Mamá Rosa, “la mujer Indígena representa un papel muy importante para lograr la continuidad de su cultura, ya que ellas ayudan a que perduren los usos y costumbres propias, la transmisión de los conocimientos a sus descendientes, así como su lucha constante e insistente contra la exclusión étnico-cultural”, expuso.
Apoyo a la cultura indígena
Según el mito, Kueka era un joven Pemón Taure Pam que fue a buscar a la joven más bella de la comunidad Macuchíes, irrespetando las normas establecidas por Makunaima, dios celoso y estricto Pemón, quien decía que los Pemón se debían casar con los Pemón y los Macuxi con los Macuxi. Luego de casarse, huyeron y tras ellos fue Makunaima, quien les encontró y soplando al viento una oración los convirtió en piedra. Hoy la piedra es la abuela y abuelo de los Pemones, quienes reclaman su secuestro desde 1998.
Con la colaboración de la Secretaría de Cultura, Instituto Indígena, la Primera Dama Combatiente y demás entes gubernamentales del estado Bolívar, se ha luchado por la repatriación de un ícono cultural y ancestral como la Piedra Abuela Kueka, que fue desterrada de sus raíces en Santa Cruz de Mapaurí, en la Gran Sabana y trasladada hacia Alemania.
Este importante miembro del pueblo originario Pemón, tiene gran carga tradicional, es por ello que la Gestión Rangel Gómez ha mostrado su apoyo irrestricto, para lograr que regrese al lugar de donde fue extraída.