El gobernador Francisco Rangel Gómez inspeccionó las áreas del parque La Llovizna en Ciudad Guayana, junto a equipos técnicos responsables de evaluar el impacto ambiental de estos espacios, tras el incendio de vegetación ocurrido el pasado miércoles 13 de abril.
Luego de un recorrido extenso por toda la zona del Parque La Llovizna que fue afectada por el incendió, el gobernador Rangel Gómez informó que de 160 hectáreas que conforman la inmensidad de este reservorio natural, aproximadamente 4 fueron consumidas por la deflagración.
En ese mismo orden de ideas confirmó que en horas de la noche del mismo miércoles el incendio ya había sido controlado en su totalidad, en una acción en la que participaron miembros del equipo del Ministerio de Ambiente, la Secretaría de Ambiente de la Gobernación de Bolívar, Fiscalía Ambiental, Protección Civil, Bomberos de Caroní, Guardia Nacional, policía estadal y voluntariado.
El recorrido de propagación del fuego dentro del parque abarca la ruta más extensa y abierta del mismo, en la que normalmente los corredores y deportistas avanzan un tramo de 5 kilómetros 300, explicó el mandatario regional, tras detallar que las vías o caminerías internas sirvieron de corta fuego natural, evitando su extensión.
Debido a las altas temperaturas que azotan al país por efectos del fenómeno El Niño, este jueves se reavivó uno de los focos de fuego dentro del parque que corresponde a uno de los árboles, detalló Rangel, quien además comunicó que para tales efectos se están canalizando equipos adicionales que contribuyan a la sofocación total y permanente de estas pequeñas zonas.
“La situación está controlada, pero como prevención y método de conservación de la zona debilitada por el fuego, por medio de mangueras, sistema de riegos y bombas que se nos están cediendo, se estará humedeciendo las áreas del parque afectadas”, especificó el máximo líder regional quien confía en que pronto lleguen las lluvias y con eso la recuperación definitiva de estos espacios de gran valor para los bolivarenses y el país en general, ya que es un patrimonio y una joya que todos los venezolanos deben cuidar.
“Es un punto turístico para la región; familias de todos los estados vienen a visitarlo en temporadas vacacionales y el cariño que le tenemos a este parque nos llevó a asumir hace 4 años el compromiso de su mantenimiento integral, seguridad y equipamiento”, aseguró después de anunciar que llegará un nuevo tractor que se sumará al ya existente para reforzar las labores internas que lo requieren.
Conciencia ciudadana
El líder regional recordó la importancia de acatar las normativas correspondientes al ahorro energético, imprescindiblemente durante el fenómeno El Niño que radica en una fuerte sequía en todo el país. Expresó que en el caso del estado Bolívar se vive el registro más bajo que se ha tenido en el río Orinoco; pese a que en lo que va de mes ha subido su nivel a 35 centímetros.
“El caso de Guri es una situación delicada que tiene que ver directamente con los fenómenos de la naturaleza; la sequía y los fuertes rayos del sol causan una mayor evaporación de agua, lo que llevó a que Guri bajara 14 metros su nivel”, subrayó luego de asegurar que la Semana Santa decretada no laborable por el presidente de la república Nicolás Maduro, permitió que se incrementaran 26 valiosos centímetros.
Insistió en que es un avance notable, pues Guri es del tamaño de todo el estado Carabobo, por lo que subir si quiera un centímetro es muy positivo. Se está trabajando para que el nivel de agua no baje de 2 metros 40, porque este hecho implicaría el apagado de la sala 2 de Guri, generando aún mayores consecuencias, destacó Rangel.
“Guri es una zona privilegiada para Venezuela, ya que es el proveedor de gran parte de la electricidad del país. Se turbinan 4.300 metros cúbicos de agua por segundo, aún en esta coyuntura ambiental, por esa razón es importante que por lo menos se ingrese la misma cantidad que se produce. En la actualidad están entrando únicamente 1.400 metros cúbicos del recurso hídrico”, dijo, reiterado a su vez, que con las lluvias se espera ir subiendo paulatinamente a 8 mil y 12 mil metros cúbicos de entrada del vital líquido a las máquinas.