Inclusión femenina destaca en obras que consolida la Revolución

Entre más de un centenar de albañiles que con su pico y pala poco a poco le dan forma a lo que será otras de las valiosísimas obras del Plan Guayana Socialista, resaltan cuatro admirables féminas, quienes con su aporte en dicho proyecto, rompen paradigmas y afianzan uno de los elementos del legado del comandante Eterno Hugo Chávez: la inclusión femenina.

Sus nombres son Norkys Bermúdez, Maryoris Molero, Ana Robles y Astrid Bastardo. Todas ellas son integrantes del grupo de ayudantes de albañilería en la obra del Mercado Bicentenario de San Félix.

Las dos primeras son luchadoras sociales de la comunidad aledaña Alfa y Omega; Robles es integrante del consejo comunal 4 de Febrero, mientras que la extrovertida y elocuente Astrid es líder de una vocería en el consejo comunal de Villa Abejal.

“Estas mujeres trabajan igual o hasta mejor que cualquier otro obrero hombre”, fue la expresión de uno de sus compañeros llamado Eduardo Millán. Este testimonio fue apoyado por el resto de los trabajadores.

Entre las labores comunes de este cuarteto de “guerreras” –como las califican la mayoría de los albañiles- está batir mezcla de cemento, cargar cabillas, llevar y armar andamios y una que otra cosa que muchas mujeres considerarían “trabajo pesado de hombres”.

Corazón revolucionario

“Estamos eternamente agradecidas con Hugo Chávez, así como con el gobernador Francisco Rangel Gómez y Héctor Herrera Jiménez, presidente de Inviobras, que siguiendo el legado del Comandante Eterno nos dieron la oportunidad de trabajar duro para llevarle el pan a nuestros hijos y al mismo tiempo colaborar con una obra digna para nuestra comunidad”, dijo muy enorgullecida Astrid Bastardo.

Mientras desempeñaban sus acostumbradas labores, las cuales para ese momento estaban siendo inspeccionadas por un equipo multidisciplinario de Inviobras, en compañía del secretario general del Órgano Estadal de la Vivienda (OEV), Tcnel Héctor Herrera Jiménez, y Rubén Figuera, director ejecutivo de Nuevos Desarrollo de la Faja Petrolífera del Orinoco, estas damas detallaron cómo eran sus funciones.

“Como el resto de los trabajadores, nosotras llegamos a las seis y media de la mañana para iniciar nuestras labores. Estamos muy orgullosas de poder cumplir con un empleo como este, porque somos un ejemplo para las demás mujeres, que piensan que es imposible que otra mujer sea ayudante de albañilería. Con amor y esmero hacemos nuestro trabajo, el cual rendirá un excelente resultado, nada más y nada menos que el Mercado Bicentenario”, enfatizó Ana Robles.

Finalmente estas luchadoras sociales reiteraron su agradecimiento a la Revolución Bolivariana y extendieron su mensaje a todas las féminas en su día. “Esta labor que cumplimos día a día es gracias a Chávez, que se preocupó por incluirnos a nosotras las mujeres en cualquier campo laboral y derribar de cierta manera el machismo. “Este mercado que construimos es para nuestros hijos y para nuestra comunidad”, concluyó Norkys.

Madres admirables

Norkys Bermúdez, es madre de cinco hijos, al igual que Maryuris Molero; mientras que Ana Robles tiene ocho y Astrid cinco. Pese a tener una considerable carga, ellas a diario salen a sus puestos de trabajo a luchar tanto para su familia, como para sus comunidades, elemento que es admirado y reconocido por sus compañeros de trabajos.

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