Empresarios del sector maderero de Upata y otras ciudades del sur del estado se reunieron con el Gobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gómez, para plantearle algunos problemas que están afectando su trabajo, como la poca celeridad con la cual el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente otorga la permisología necesaria para transportar y vender su producción.
Upata es considerada la "capital forestal de Venezuela" debido a que posee el mayor volumen de aserraderos del país y estos se encargan de surtir madera en todo el territorio nacional. Sin embargo, desde hace aproximadamente 8 meses los productores bolivarenses no han podido cumplir con esta misión; de hecho, gran parte de los concesionarios han arrojado pérdidas porque no les ha llegado la autorización del Ministerio y toda la producción queda paralizada en los depósitos.
Asimismo, muchos tienen más de 30 mil plantas en vivero disponibles para la siembra y se han visto en la necesidad de donarlas. Esta situación no sólo afecta a los empresarios madereros, sino también otros sectores vitales para el desarrollo económico del país como el de la construcción, puesto que muchas obras de envergadura están paralizadas por falta de materia prima.
La mayor preocupación que los madereros plantearon al Gobernador es que, a pesar de que sus ventas están paralizadas, aún deben cumplir compromisos que requieren liquidez financiera como la nómina laboral y los bancos.
Si bien esto no es competencia directa del Ejecutivo Regional, Rangel se comprometió a interceder por ellos ante el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, pues se trata de una situación que afecta al pueblo bolivarense. "Agradezco el esfuerzo que han hecho durante años para que la industria forestal del estado salga adelante y es por ello que tengo un compromiso con ustedes", dijo al tiempo que les pidió se unieran al equipo de trabajo conformado por él y los diferentes alcaldes, puesto que sólo juntos será posible resolver cualquier problema que estén enfrentando.
El Gobernador también manifestó estar dispuesto a colaborar para la creación de una gran industria forestal que integre a todos los grandes y pequeños productores madereros, así como para pedir apoyo a la banca crediticia (ya sea privada o del Estado) para que les otorguen financiamientos y de este modo puedan progresar fácilmente.
Finalmente, Rangel pidió a los empresarios madereros que coordinaran una nueva reunión en la cual puedan discutir más a fondo sobre la industria forestal, de manera que juntos busquen nuevas alternativas de aprovechar este inmenso potencial y así contribuyan al incremento del desarrollo económico del estado.