Esta es la opinión expresada por el gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel al ser abordado sobre los intentos de factores oposicionistas de tergiversar la esencia de la Ley Orgánica de descentralización, delimitación y transferencia del Poder Público.
Sostiene Rangel que dentro de las líneas gruesas que se trazan en la estrategia nacional, estos sectores son de primordial importancia, por lo que deben responder al plan maestro que se implementa desde el Poder Ejecutivo Nacional, concatenando una sola directriz que sea capaz de homogeneizar las necesidades de las regiones.
Rangel, firmante del comunicado emanado por los Gobernadores Socialistas, explicó que no existe la más mínima intención de vulnerar derechos constitucionales, como lo quieren hacer ver los opositores, pues la novedad de la ley es tácita en su artículo Nº 7 el cual aduce que debe existir coordinación entre el poder central y regional, mas cuando en aspectos estratégicos deben estar cobijados por lo que determine el Estado-Nación.
Añadió el mandatario de los bolivarenses que esta responsabilidad compartida tiene amplios beneficios para el pueblo, pues la administración central, en conjunto con las gobernaciones sumarán esfuerzos por dar respuestas oportunas y mejorar sustancialmente la actual situación, especialmente en los puertos marítimos.
Enfatizó que los gobernadores, por naturaleza están subordinados a los planes nacionales, por lo que instó a quienes pretenden desacatar la medida tomada por la Asamblea Nacional a ponerse a Derecho y no engañar a la opinión pública con una nueva arremetida mediática.
Sobre este último punto, Rangel se hizo eco del vocero de los gobernadores, Tarek William Saab, quien indicó que las denominadas "marionetas parlantes" con las cuales cuenta la oposición, no pueden solapar la verdad implícita de esta Ley Orgánica, pues sus alcances van más allá al simple "pataleo" del gobernador de Carabobo y su homólogo del Zulia, quienes se sienten dueños de los puertos: Puerto Cabello y Puerto de Maracaibo", respectivamente, lo que deduce un interés financiero antes que estadal.