Durante un encuentro con la prensa, Rangel esbozó las razones por las cuales el electorado está decidido a seguir por la senda marcada por el comandante presidente Hugo Chávez, y es Bolívar y su pueblo uno de los bastiones para ello, en tal sentido dejó por sentado el triunfo para la continuidad de un plan de trabajo que ha dado sus frutos.
Rangel, junto a su equipo político y ejecutivo recalcó que tras la puesta en marcha del modelo armónico y sustentable con el cual se encaró la calamitosa realidad de un estado rico en manos de gobernantes pobres, sin duda alguna ha mostrado sus avances, especialmente en áreas sensibles como el agua potable, el transporte público, la vialidad, la infraestructura, entre otras, donde obras emblemáticas son orgullo para los bolivarenses.
En lo que respecta al trabajo realizado para encarar el reto electoral, exclamó sentir orgullo por quienes formaron desde las bases el partido de la revolución, el Partido Socialista Unido de Venezuela, pues de allí salieron todos los hombres y mujeres que hoy asumirán la tamaña responsabilidad de ser garantes del trabajo por un pueblo que requiere de más esfuerzo de quienes están en los espacios gubernamentales como las Alcaldías, Consejo Legislativo y Gobernación, para lograr la igualdad y el bienestar común.
En cuanto a la afirmación referida al triunfo, sostuvo que la maquinaria está muy bien aceitada, sólo a la espera del toque de diana para lograr el resultado positivo en todos los escaños, visualizando un mapa ¡rojo rojito!, y con 5 mujeres como alcaldesas de los municipios: Padre Chien, Callao, Raúl Leoní, Sucre y Sifontes.
En alerta, y vigilantes
Al referirse a los opositores que están como candidatos, exclamó que son el colmó de la sinvergüenzura, al pretender recobrar la confianza y la fe perdida de los electores que deseaban escuchar alguna propuesta de gobierno, o que por lo menos mostraran su gestión de 12 años de gobierno, algo que evidentemente no pueden por que no la hubo, pues a ellos se debe la situación heredada y que aún amerita de esfuerzo para superar el resultado de tan nefastas gestiones.
Manifestó Rangel estar en alerta ante la posibilidad de que la oposición irracional intente escamotear el clima de paz que se vive en la entidad a una semana de las elecciones, pues los trabajos de inteligencia han arrojado pretensiones de causar caos a través de las invasiones a terrenos y a urbanismos en construcción, tal como quieren ejecutar en el complejo Cayaurima de Ciudad Bolívar, a su vez existe la certeza de que se están formando grupos de choque para salir a desconocer los resultados que emita el árbitro, el Consejo Nacional Electoral, por lo que advirtió estar preparado para que el Estado de Derecho accione si así se requiriere.
Con trabajo y más trabajo se labra el camino al éxito
Francisco Rangel elogió a su equipo de gobierno por acompañarlo en el trabajo titánico de devolverles la calidad de vida a los ciudadanos. En tal sentido no escatimó en referirse a los avances en educación, al recuperar más de 220 instituciones educativas, construir 11 nuevos centros educativos, irrumpiendo así contra la deserción escolar, y elevando la calidad hasta el punto de mejorar las condiciones socioeconómicas de los educadores, incorporar al sistema educativo a más de 14 mil nuevos niños un 25 por ciento más de la matrícula regular. Asimismo en materia de agua, pues hoy más de 750 mil personas reciben el vital líquido, sobre esta situación hizo un inciso al referirse a quienes gobernaron esta jurisdicción, pues nunca hicieron nada por un pueblo que le clamaba inversión y se hicieron de la vista gorda, dándole la espalda a quienes por hoy juran y perjuran rasgarse las vestiduras.
En materia de vivienda recalcó que la suma de los tres gobiernos anteriores no le llegaría ni a la mitad de las miles de viviendas que ha construido la Revolución Bolivariana a través de la Gobernación de Bolívar, una diferencia que no se atreven a aceptar.
Rangel recalcó que la gestión de cuatro años le da pie para que exista moral en su candidatura, pues hay confianza en ese pueblo que ve el resultado de tanto esfuerzo, que todos los días ve dignificada su vida, cuando se monta en un microbús y no en una perrera, que recibe agua en la llave y no de una cisterna, que ve como sus calles están siendo asfaltadas tras la adquisición de tres plantas de asfalto, que han cambiado una barraca por una vivienda de tres habitaciones, dos baños y cocina, ejemplos que son el bastión de esa moral y orgullo de trabajar por un pueblo, que seguirá recibiendo el apoyo incansable de la Gobernación de Bolívar.