Voceros del sector cultural del estado Bolívar y vecinos de la parroquia Vista Hermosa rechazan los actos violentos que grupos terroristas ejecutaron contra el Centro Cultural Bolívar, donde funciona la sede de la Orquesta Sinfónica, el teatro Angostura, así como el Saime, locales comerciales y el Centro de Coordinación Policial Vista Hermosa.
Cabe destacar que durante este atentado se registró un conato de incendio en la sede de la Orquesta aún cuando se encontraban aproximadamente 100 personas- en su mayoría niños y adolescentes- haciendo uso de ellas estudiando sus respectivos instrumentos.
Marisol García, Secretaria de Cultura del Estado Bolívar, destacó que este ataque representa un repudiable acto de odio, pues señaló que "lo que se trató de destruir no son más que espacios para el uso y disfrute de nuestro propio pueblo. Las oficinas del Saime, para la identidad de los venezolanos; el Teatro Angostura, una palestra para actos tanto culturales como privados; nuestra sede de la orquesta, donde más de 600 jóvenes hacen vida cultural en un espacio especialmente diseñado para ellos; y la sede de la policía, que ayuda a resguardar y mantener la seguridad de los mismos habitantes de los alrededores".
Reflexionó que los espacios del Centro Cultural Bolívar fueron recuperados por la revolución, pues ahí se encontraba una edificación abandonada que era escenario de la delincuencia antes de ser convertido en un bastión de paz gracias a la gestión de Francisco Rangel Gómez.
En este sentido, hizo un llamado a los padres y madres de los jóvenes que se prestan y están siendo utilizados para este tipo de vandalismos a tener conciencia del daño que se le hace a espacios de encuentro, que ofrecen un beneficio a los ciudadanos sin distinciones de colores políticos y en pro de la paz.
Por su parte José Salazar, habitante del sector, se sumó al repudio a estos ataques apuntando que la comunidad estará alerta ante las actitudes sospechosas por parte de la mal llamada "resistencia". Comentó que ya se encuentran activados sistemas entre funcionarios de diferentes órganos y la misma comunidad para evitar que eventos como estos se repitan.