Indetenibles labores se han ejecutado en Bolívar por instrucciones del gobernador Francisco Rangel Gómez, para paliar las afectaciones que ha ocasionado el fenómeno climático “El Niño” en los principales acueductos y plantas de tratamientos del estado.
Hidrobolívar, empresa creada por el mandatario regional para gestionar todo lo concerniente al servicio de agua, se ha encargado de realizar estas labores que van desde la instalación de balsas tomas hasta cambio de tuberías y activación de nuevos equipos.
Dentro del conjunto de tareas se encuentran las realizadas en el municipio Piar, por ejemplo, donde se colocó sobre el Lago Guri y a unos 52 metros de la torre-toma Chiripón una balsa toma con cuatro bombas sumergibles. Esto ha permitido enviar agua desde el lago hasta la planta ubicada en el sector Santa Rosa, desde donde se bombea el vital líquido hacia las zonas bajas de Upata.
Estas maniobras se realizaron porque la baja fluctuación de agua en las cabeceras de Guri ha evitado el llenado normal del tanque de la torre-toma de Chiripón, que normalmente suministra agua a la planta de Santa Rosa.
Por su parte, el Acueducto Cupapuicito, modernizado y ampliado durante la gestión del gobernador Rangel, está funcionando al 100%, pese a los problemas registrados en los sistemas de bombeo por situaciones eléctricas. En esta obra se alcanza una producción de 142 litros de agua por segundo, lo que permitirá beneficiar a quienes residen en el casco central, así como los sectores altos y lejanos del sistema de distribución de Upata a pesar de la difícil y larga temporada de sequía.
“Sentimos la satisfacción del deber cumplido porque si no hubiésemos creado Hidrobolívar sería imposible atender con celeridad y enfrentar todos estos problemas en materia de agua, nadie tendría a quien reclamarle. Nosotros no dejaremos de atender el servicio de agua”, expresó el gobernador.
En el municipio Heres también se ha emprendido un plan de acción para afrontar la severa sequía causada por el fenómeno “El Niño”. Y es que el Acueducto Tocomita, ubicado a 70 kilómetros de Ciudad Bolívar y que se encarga de suministrar agua potable a más de 300 mil habitantes de la capital bolivarense, solo está recibiendo agua a través de uno de los tres grandes boquetes que tiene la torre-toma instalada en el lago Guri, pues los dos restantes están prácticamente “en el aire”.
La situación climática ha provocado que la Planta Potabilizadora “Tocomita”, que hace unas semanas producía 1200 litros por segundo, haya mermado su producción a 700 litros por segundo de agua aproximadamente.
En Ciudad Guayana, el equipo de Corpoelec e Hidrobolívar han trabajado incansablemente para mantener la operatividad del Acueducto de Toro Muerto, afectado recientemente por una descarga eléctrica.
“Me siento orgulloso por el trabajo incansable que ha realizado el equipo de Hidrobolívar y la colaboración del personal de Corpoelec. Estaremos pendientes y seguiremos ejecutando planes para garantizar al pueblo el suministro de agua potable, más allá de la grave situación climática que atravesamos en Venezuela y que ha golpeado también los embalses y plantas de agua del estado Bolívar”, aseguró el gobernador Rangel Gómez.