Con el propósito de continuar los trabajos de mantenimiento preventivos, implementados por el gobierno regional a través de Hidrobolívar, los técnicos de la hidrológica realizaron una revisión a la Unidad Potabilizadora de Agua (UPA) de Palmarito, parroquia Pana Pana, a fin de verificar su estado y funcionamiento .
Así lo informó el gerente de Operaciones Oeste, Raúl Nicolás, quien además señaló que durante la inspección se detectó una falla en el equipo de bombeo, que fue reparada de inmediato y en tiempo récord.
El vocero de la hidrológica en el municipio Heres destacó el esfuerzo que realiza cada uno de los trabajadores de la empresa para mantener operativos todos los acueductos y de esta manera poder llevarle a la colectividad un servicio de agua potable de primera calidad.
“Diariamente el personal de Hidrobolívar trabaja para corregir fugas, mantener los acueductos operativos y están prestos siempre para darles respuestas a las comunidades y resolverles las solicitudes pendientes en materia de aguas blancas y aguas servidas”, comentó Nicolás.
En el caso particular de Palmarito, indicó que esta UPA requiere de inspección y mantenimiento permanente, ya que es equipo con tecnología de primera. “Esta planta potabilizadora tiene una capacidad de 5,5 litros de agua por segundo, un tanque de agua clara de 25 mil litros, sistema de dosificación de sustancias químicas para tratar el agua, instalaciones eléctricas y mecánicas, a las cuales se les realiza mantenimiento permanente para que permanezca 100 por ciento operativo y esta población ribereña no vuelva a padecer por el servicio de agua, por el cual estuvieron padeciendo por más de 40 años. Fue cuando llegó el gobernador Francisco Rangel Gómez que esta población vio resuelto de manera definitiva el problema de no recibir el servicio de agua por tuberías”, destacó el gerente de Operaciones Oeste.
Inspecciones programadas
Asimismo, señaló Nicolás que mediante inspecciones programadas serán visitadas todas las UPAs que se encuentran ubicadas en los municipios Heres, Sucre y Cedeño, para el beneficio absoluto de todos los habitantes de esas poblaciones, que se encuentran alejadas y de esta manera sus habitantes puedan contar con un servicio de agua permanente y de calidad.