Los vecinos del sector Brisas del Este I de la parroquia La Sabanita manifestaron sentirse muy contentos y agradecidos porque, después de ocho años sin recibir el servicio de agua por tubería, ya cuentan con el mismo gracias a las gestiones del gobernador Rangel Gómez y de Téofilo León en Hidrobolívar.
Los voceros de los consejos comunales “Renacer de Brisas del Este I” y “Los Revolucionarios de Brisas del Este I” destacaron que gracias a los trabajos realizados por el equipo de Maniobras, encabezados por Carlos Arévalo, ahora casi el 90 por ciento de ese sector puede contar con el servicio de agua potable todos los días.
Oleydis España, Yulemnys Martínez, José Méndez y José Paraco, voceros de los dos consejos comunales que hacen vida en ese sector, señalaron que todavía faltan tres calles por llegarle el vital líquido, pero que saben que Hidrobolívar está trabajando para que esto sea una realidad, ya que aproximadamente unos dos mil habitantes se están beneficiando con el servicio.
“Antes teníamos que comprar agua a los camiones cisternas y gracias a la gestión del gobernador y de la gente de Hidrobolívar, ya no tenemos que gastar ese dinero en comprar agua”, dijo José Méndez.
Por su parte, José Paraco indicó que en el colegio Brígido Natera Ricci un total de 780 alumnos se están beneficiando. “El agua llega con fuerza y sin necesidad de encender las bombas; esperamos que el servicio se mantenga así, ya que fueron muchos años que no contábamos con el servicio”, señaló.
Por su parte, el gerente de Operaciones Oeste Raúl Nicolás, indicó que el personal de Hidrobolívar se encuentra trabajando las 24 horas del día para hacer las maniobras necesarias y correctas para que el vital líquido pueda llegar hasta las partes altas de la ciudad, a las cuales no les estaba llegando el servicio. Asimismo, destacó que en otras parroquias también se está trabajando para mejorar el servicio de agua potable, tales como Agua Salada y Marhuanta.
De igual forma el gerente de Operaciones Oeste señaló que el equipo de Redes se encuentra en la calle reparando las fugas de agua potable, ya que dichas fugas merman la fluidez del vital líquido e impide que llegue a los sectores más altos de la ciudad.